El presente artículo lo escribió mi colega argentino especialista en medicina deportiva del equino, Pablo Benavides Ferre al cual agradezco mucho su participación.
Fractura de Espina Escapular y Tubérculo Supraglenoideo en Caballo Pura Sangre de Carrera
INTRODUCCION
En líneas generales, las claudicaciones con
origen en el hombro; ocurren más a menudo en caballos menores de 3 años.1,2,3.
Las fracturas de la escapula no son frecuentes en caballos.4,5,6.
Esto se debe, en parte, a la localización proximal de la escapula, su intima
proximidad con las costillas y la gran masa muscular que cubre la región.7,8,9.
Los datos recogidos de 29 facultades de veterinaria de los Estados Unidos,
durante un periodo de 10 años, identificaron 219 fracturas escapulares,
representando el 1,068% de todas las fracturas registradas.7.
Estas fracturas pueden afectar a la espina,
al tubérculo supraglenoideo, al cuerpo, al cuello y a la cavidad glenoidea;
siendo la fractura del tubérculo supraglenoideo la más común.11.
Dentro de las causas más probables de
fractura se describe trauma directo (colisión con un objeto fijo o con otros
caballos o, quizás, una caída).1,2,3. El nervio supraescapular es
muy vulnerable a la lesión en el punto que pasa sobre el borde craneal de la
escapula proximal a la fisis del tubérculo supraglenoideo10; por
ende en estos casos es esperable una hipotrofia de los músculos supra e
infraespinoso debido al desuso en un lapso de aproximadamente 10 días tras la
lesión de dicho nervio.
Tanto los signos clínicos como el
tratamiento varían de acuerdo al tipo de fractura:
- Localización de la fractura
- Si abarca cavidad articular (cavidad
glenoidea)
- Si hay desplazamiento
- Si es completa
- Conminutas
Por esto,
los signos son desde una claudicación leve (fractura de espina) a una
claudicación grave sin apoyo (fractura de cuello). En el primer caso, los animales
en un cuadro agudo presentaran tumefacción local, mantendrán el apoyo y es
típico que a la palpación- presión provoque una respuesta dolorosa. Mientras
que en el segundo caso, los animales no querrán
apoyar la mano en un primer momento, gran dificultad para avanzar el miembro
con tumefacción en la zona de fractura; a los pocos días la inflamación puede
migrar distalmente y ser más prominente en la región de la axila.
Para el diagnostico de certeza, además de
los signos clínicos, se necesitan exámenes radiológicos y ecográficos de las
estructuras implicadas.
Tratamiento
Las fracturas de espina escapular
no precisan en general, una intervención quirúrgica, y la mayoría cicatrizara
por unión ósea. Algunas fracturas no articulares con mínimo desplazamiento
localizadas en el cuerpo o el cuello escapular pueden tratarse también en forma
conservadora con buenos resultados.12,13. Fracturas transversas del
cuerpo y parte proximal del cuello pueden tratarse con cirugía, mediante fijación interna, en
animales jóvenes.5,14. Las fracturas conminuta grave, las distales
del cuello y aquellas que se extienden hacia la cavidad glenoidea, son difíciles
de tratar mediante fijación interna.11
MATERIALES
Y METODOS
En el caso clínico expuesto a continuación,
se trata de un potrillo de 2 años de edad, entero con claudicación grado 2/5,
con acortamiento de la fase anterior del paso, el cual presentaba una
tumefacción localizada en la espina escapular del lado derecho, apreciándose
dolor y leve crepitación a la palpación- presión,
con notoria hipotrofia de los músculos supra e infraespinoso.
Se usaron como diagnósticos complementarios
exámenes radiológicos y ecográficos. Revelando fractura de espina escapular y
T. supraglenoideo.El
objetivo final en este caso seria la
formación adecuada del callo óseo para resistir los movimientos del caballo en
pleno training.
Se comenzó con la indicación de reposo durante 6-8 meses acompañado de
caminatas de salud a partir del segundo mes, de 5 minutos diarios, aumentando
en forma gradual con la mejoría del animal. En su rehabilitación y para facilitar la
formación del callo, se uso PRP (plasma rico en plaquetas), no activado,
infiltrado en forma ecoguiada en el punto de la lesión, un total de tres infiltraciones con una semana de diferencia de una a otra;
adicionalmente se infiltro con vitB12 los músculos deltoide, supra e
infraespinoso como neurotónico y miotónico.
En todo momento de la rehabilitación, se
realizo Kinesioterapia, comenzando con masajes de relajación muscular con el
objetivo de vasodilatación arterial, venosa y linfática, provocando hiperemia e
hipertermia favoreciendo la descongestión, eliminando metabolitos de desecho y
favoreciendo la nutrición tisular; También aumenta el umbral de fatiga
muscular, desprende adherencias entre el subcutáneo y musculo y estimula
secreciones de glándulas exocrinas. 15. Las técnicas utilizadas
fueron effleurage superficial y profundo, fricción, vibraciones, plissage y
masajes centrífugos de los segmentos musculares junto con terapia de puntos de
esfuerzo.
A medida que el potrillo comenzaba a
caminar sin claudicar, con fase anterior del paso iguales en ambos miembros y a
sostener su peso en forma equitativa en ambas manos, sumado a ecografías
rutinarias con evidencia de formación correcta del callo óseo, se comenzó con
una segunda fase de Kinesioterapia que consistió en movimientos miofasciales de
elongación en el miembro implicado (flexión y extensión de los músculos
agonistas y antagonistas) y del cuello (lateralidad a tres niveles), este
ultimo para fortalecer los músculos trapecio y omotransverso (ambos
responsables de los movimientos de lateralidad de la cabeza y cuya inserción es
en la espina escapular), con sesiones de tres por semana.
Actualmente, el potrillo se encuentra
en óptimo estado, preparándose para la doma y luego training.
CONCLUSIONES
Los equinos deportivos que están en pleno
training o aquellos próximos a entrar en un sistema de máxima exigencia, están
expuestos a padecer lesiones que pueden ser temporarias, permanentes o incluso letales. Es en ese momento que
cobra importancia el reconocimiento temprano del diagnostico de certeza de la
lesión, el cual permite cualificar y/o cuantificar la gravedad y en base a esto
emitir un pronóstico y tiempo de recuperación. El tratamiento debe ser lo antes
posible, para reducir el proceso inflamatorio y evitar mayores daños en los
tejidos, ya que la liberación de citocinas proinflamatorias que se desencadena
tras la lesión tiene un papel protector-reparador, pero si no se controla puede
agravar la lesión. Una vez controlado el proceso inflamatorio inicial y
medicación correspondiente, cobra particular importancia la rehabilitación del atleta.
Esta, permite que el sistema musculo-esqueletico durante el lapso de reposo,
tenga una mejoría tanto fisiológica como histológica de las estructuras
dañadas, así como también optimizar el tiempo de recuperación para que el
animal, con el alta médica, este en excelentes condiciones de volver al
trabajo. Es por esto, que terapias físicas (crioterapia, termoterapia, rayos
infrarrojos, ultrasonido, electroanalgesia, shock wave, etc) y kinesicas vienen
teniendo en las últimas décadas una importancia cada vez mas comprendida y
aceptada en la industria hípica como complemento de tratamiento farmacológicos,
pre y pos quirúrgico, pre y pos entrenamiento y paliativo de enfermedades
degenerativas.15
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| Escapula Normal |
 |
| Fractura Escapular |
 |
| Ecografía 52 días después de iniciado el tratamiento |
 |
| Inyección ecoguiada de PRP |
Bibliografía
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