martes, 12 de febrero de 2013

Osteoartritis en caballo de Polo.

Estamos en plena temporada de Polo en Costa Rica. Dichosamente el deporte ha ido creciendo y cada ves hay más jugadores y aficionados.  

Caballos jugando cada 2-3 días también representa un aumento en la cantidad de lesiones y casos clínicos. La semana pasada atendí un caballo cuyo propietario me comentó que estaba claudicando de una mano. 

El examen clínico fue rápido, el dolor es agudo y muy localizado. Al realizarle la flexión forzada de nudo del miembro anterior izquierdo el caballo casi se cae del dolor. Inmediatamente remití el caso a un colega para que le tomara unas radiografías en la zona. 

Las radiografías demostraron diversas patologías ocurriendo al mismo tiempo en esa zona. Con razón el caballo presenta ese dolor tan agudo. A continuación los hallazgos radiológicos detallados:

  • Calcificación a nivel del ligamento colateral lateral de la articulación del nudo.
  • Osteoartritis en la articulación del nudo. 
  • Sesamoiditis.
Definitivamente el pronóstico de este caso es muy desfavorable, más si tomamos en cuenta que el Polo es un deporte sumamente exigente a nivel de articulaciones, y sobretodo en esa articulación, la del nudo. Todos los frenos repentinos, movimientos laterales, giros, y apoyo durante el galope, recaen en la articulación del nudo, y por ende en este caso es muy difícil que el caballo vuelva a jugar. Si a esto le sumamos la cronicidad del caso (lleva más de 2 meses), sin haberlo diagnosticado correctamente y haciendo tratamientos empíricos, el pronóstico es aún peor. 

Existe una cultura empírica curativa en este país que aunque cada ves es menor, siempre aparecen casos de este tipo. Muchas veces el mismo cuidador del caballo le hace sus propios tratamientos sin consultar con un médico veterinario, creyendo que es la mejor solución. Este es un caso más que ejemplifica lo que no se debe hacer. Todavía existe negligencia por parte de cuidadores para llamar o pedir una consulta profesional. Lastimosamente para el caballo, no podrá volver a jugar. 

Saludos y hasta la próxima. 



lunes, 10 de diciembre de 2012

PRP utilizado en ruptura de Ligamento Suspensorio.

Yegua de salto con claudicación grado dos en miembro anterior izquierdo. Se procede a realizar un examen completo de claudicación el cual incluye, flexiones forzadas, trote en superficie blanda y dura, y bloqueos anestésicos. Se nota una inflamación a nivel del nudo y el bloqueo Cuatro Puntos Bajo es positivo, por lo que se realiza un análisis ecográfico en la zona afectada. 

Las ecografías revelan la  ruptura del Ligamento Suspensorio a nivel de media caña hasta su inserción en el sesamoideo proximal en su rama lateral. Se decide realizar un tratamiento con infiltraciones de Plasma Rico en Plaquetas (PRP) y un programa de entrenamiento y reposo controlado de 16 semanas. El resultado fue espectacular. 

La yegua ya no claudica y las ecografías demuestran una correcta curación del tejido dañado. Pronto podrá regresar a sus actividades deportivas normales. 

Ultrasonido día 1. Nótese la zona hipoecoica (oscura) en el ligamento, lo cual demuestra ruptura e inflamación del mismo.  



Ultrasonido día 1. Comparación entre ramas lateral y medial del Lig. Susp. Nótese la inflamación evidente. 

Ultrasonido día 1. Ruptura Lig. Susp.

Ultrasonido día 1. 


Ultrasonido día 1. 

Ultrasonido 1 semana post infiltración PRP. El área hipoecoica ha disminuido. 

Ultrasonido post infiltración PRP. Inflamación del tejido ha disminuido. 

Ultrasonido 1 semana post infiltración PRP. Disminución notoria de inflamación. 

Ultrasonido semana 16. Ambas ramas del ligamento se encuentran en igual estado. La reparación del tejido dañado ha sido exitosa. No aparecen zonas hipoecoicas dentro de la estructura ligamentosa.  

Ultrasonido semana 16. Inserción del Lig. Susp. Rama Lateral. 

Ultrasonido semana 16. Inserción Lig. Susp. Normal. 



miércoles, 7 de noviembre de 2012

Fractura Escapular en Caballo Pura Sangre de Carrera


El presente artículo lo escribió mi colega argentino especialista en medicina deportiva del equino, Pablo Benavides Ferre al cual agradezco mucho su participación. 

Fractura de Espina Escapular y Tubérculo Supraglenoideo en Caballo Pura Sangre de Carrera

INTRODUCCION

En líneas generales, las claudicaciones con origen en el hombro; ocurren más a menudo en caballos menores de 3 años.1,2,3. Las fracturas de la escapula no son frecuentes en caballos.4,5,6. Esto se debe, en parte, a la localización proximal de la escapula, su intima proximidad con las costillas y la gran masa muscular que cubre la región.7,8,9. Los datos recogidos de 29 facultades de veterinaria de los Estados Unidos, durante un periodo de 10 años, identificaron 219 fracturas escapulares, representando el 1,068% de todas las fracturas registradas.7.
Estas fracturas pueden afectar a la espina, al tubérculo supraglenoideo, al cuerpo, al cuello y a la cavidad glenoidea; siendo la fractura del tubérculo supraglenoideo la más común.11.
Dentro de las causas más probables de fractura se describe trauma directo (colisión con un objeto fijo o con otros caballos o, quizás, una caída).1,2,3. El nervio supraescapular es muy vulnerable a la lesión en el punto que pasa sobre el borde craneal de la escapula proximal a la fisis del tubérculo supraglenoideo10; por ende en estos casos es esperable una hipotrofia de los músculos supra e infraespinoso debido al desuso en un lapso de aproximadamente 10 días tras la lesión de dicho nervio.
Tanto los signos clínicos como el tratamiento varían de acuerdo al tipo de fractura:
  • Localización de la fractura
  • Si abarca cavidad articular (cavidad glenoidea)
  • Si hay desplazamiento
  • Si es completa
  • Conminutas

Por esto, los signos son desde una claudicación leve (fractura de espina) a una claudicación grave sin apoyo (fractura de cuello). En el primer caso, los animales en un cuadro agudo presentaran tumefacción local, mantendrán el apoyo y es típico que a la palpación- presión provoque una respuesta dolorosa. Mientras que en el segundo caso, los animales no querrán apoyar la mano en un primer momento, gran dificultad para avanzar el miembro con tumefacción en la zona de fractura; a los pocos días la inflamación puede migrar distalmente y ser más prominente en la región de la axila.
Para el diagnostico de certeza, además de los signos clínicos, se necesitan exámenes radiológicos y ecográficos de las estructuras implicadas.

Tratamiento 

Las fracturas de espina escapular no precisan en general, una intervención quirúrgica, y la mayoría cicatrizara por unión ósea. Algunas fracturas no articulares con mínimo desplazamiento localizadas en el cuerpo o el cuello escapular pueden tratarse también en forma conservadora con buenos resultados.12,13. Fracturas transversas del cuerpo y parte proximal del cuello pueden tratarse con cirugía, mediante fijación interna, en animales jóvenes.5,14. Las fracturas conminuta grave, las distales del cuello y aquellas que se extienden hacia la cavidad glenoidea, son difíciles de tratar mediante fijación interna.11


MATERIALES Y METODOS

En el caso clínico expuesto a continuación, se trata de un potrillo de 2 años de edad, entero con claudicación grado 2/5, con acortamiento de la fase anterior del paso, el cual presentaba una tumefacción localizada en la espina escapular del lado derecho, apreciándose dolor y leve crepitación a la palpación- presión, con notoria hipotrofia de los músculos supra e infraespinoso.

Se usaron como diagnósticos complementarios exámenes radiológicos y ecográficos. Revelando fractura de espina escapular y T. supraglenoideo.El objetivo final en este caso seria la  formación adecuada del callo óseo  para resistir los movimientos del caballo en pleno training. Se comenzó con la indicación de reposo durante 6-8 meses acompañado de caminatas de salud a partir del segundo mes, de 5 minutos diarios, aumentando en forma gradual con la mejoría del animal. En su rehabilitación y para facilitar la formación del callo, se uso PRP (plasma rico en plaquetas), no activado, infiltrado en forma ecoguiada en el punto de la lesión,  un total de tres infiltraciones  con una semana de diferencia de una a otra; adicionalmente se infiltro con vitB12 los músculos deltoide, supra e infraespinoso como neurotónico y miotónico.

En todo momento de la rehabilitación, se realizo Kinesioterapia, comenzando con masajes de relajación muscular con el objetivo de vasodilatación arterial, venosa y linfática, provocando hiperemia e hipertermia favoreciendo la descongestión, eliminando metabolitos de desecho y favoreciendo la nutrición tisular; También aumenta el umbral de fatiga muscular, desprende adherencias entre el subcutáneo y musculo y estimula secreciones de glándulas exocrinas. 15. Las técnicas utilizadas fueron effleurage superficial y profundo, fricción, vibraciones, plissage y masajes centrífugos de los segmentos musculares junto con terapia de puntos de esfuerzo.

A medida que el potrillo comenzaba a caminar sin claudicar, con fase anterior del paso iguales en ambos miembros y a sostener su peso en forma equitativa en ambas manos, sumado a ecografías rutinarias con evidencia de formación correcta del callo óseo, se comenzó con una segunda fase de Kinesioterapia que consistió en movimientos miofasciales de elongación en el miembro implicado (flexión y extensión de los músculos agonistas y antagonistas) y del cuello (lateralidad a tres niveles), este ultimo para fortalecer los músculos trapecio y omotransverso (ambos responsables de los movimientos de lateralidad de la cabeza y cuya inserción es en la espina escapular), con sesiones de tres por semana.

Actualmente, el potrillo se encuentra en óptimo estado, preparándose para la doma y luego training.


CONCLUSIONES
Los equinos deportivos que están en pleno training o aquellos próximos a entrar en un sistema de máxima exigencia, están expuestos a padecer lesiones que pueden ser temporarias, permanentes  o incluso letales. Es en ese momento que cobra importancia el reconocimiento temprano del diagnostico de certeza de la lesión, el cual permite cualificar y/o cuantificar la gravedad y en base a esto emitir un pronóstico y tiempo de recuperación. El tratamiento debe ser lo antes posible, para reducir el proceso inflamatorio y evitar mayores daños en los tejidos, ya que la liberación de citocinas proinflamatorias que se desencadena tras la lesión tiene un papel protector-reparador, pero si no se controla puede agravar la lesión. Una vez controlado el proceso inflamatorio inicial y medicación correspondiente, cobra particular importancia la rehabilitación del atleta. Esta, permite que el sistema musculo-esqueletico durante el lapso de reposo, tenga una mejoría tanto fisiológica como histológica de las estructuras dañadas, así como también optimizar el tiempo de recuperación para que el animal, con el alta médica, este en excelentes condiciones de volver al trabajo. Es por esto, que terapias físicas (crioterapia, termoterapia, rayos infrarrojos, ultrasonido, electroanalgesia, shock wave, etc) y kinesicas vienen teniendo en las últimas décadas una importancia cada vez mas comprendida y aceptada en la industria hípica como complemento de tratamiento farmacológicos, pre y pos quirúrgico, pre y pos entrenamiento y paliativo de enfermedades degenerativas.15


Escapula Normal
Fractura Escapular
Ecografía 52 días después de iniciado el tratamiento
Inyección ecoguiada de PRP


Bibliografía


1) Dyson S: Sixteen fractures of the shoulder region in the horse. Equine Vet J 17:104-110, 1985.
2) Dyson S: Shoulder lameness in horses: Diagnosis and differential diagnosis. Proc 32nd Ann Mtg AAEP, 1986. Pp461-480.
3)Fessler JF, Amstutz HE. Fracture repair. In: Oehme FW, Prier JE, Eds. Textbook of large animal Surgery. Baltimore: Williams & Wilkins, 1974; 316-317.
4) Gobel DO, Brinker WO. Internal fixation of the Equine scapula: a case report J equine Med Surg 1977; 1:341.
5) Leitch M. The upper  forearm. In: Mansman RA, McAllister ES, Eds. Equine Medicine and Surgery. 3rd ed. Santa Barbara, CA: American Veterinary Publications, 1982; 1131.
6) Adams SB. Fractures of the scapula. In: Nixon A, Ed. Equine fracture Repair. Philadelphia: WB Saunders, 1996; 254-258.
7) Denny HR. Fractures of the scapula. In: Denny HR, Ed. Treatment of Equine Fractures. London: Wright, 1989; 28-33.
8)Honnas CM. Surgical treatment of selected musculoskeletal disorders of the forelimb. In: Auer JA, Ed. Equine Surgery. Philadelphia: WB Saunders, 1992; 1047-1049.
9) Colahan Patrick T. Medicina y cirugia equina 4ª Edicion. 1998; 1341-1344.
10) Ted S. Stashak. Adams: Claucicacion en el caballo. 2004; 993-999.
11) Bleyaert H. Shouder injuries. In: White NA, Moore JN, Eds. Current techniques in equine surgery. Philadelphia: WB Saunders, 1998; 421-422.
12) Dyson S. Shouders lameness in horses- An analysis of 58 suspected cases. Equine Vet J 1986; 18:29-36.
13) Bukowiecki CF, van Fe RT, Schnieter HL. Internal fixation of comminuted transverse scapular fracture in a foal. J Am Vet Mad Assoc. 1989; 421-422.
14) Garcia Liñeiro, Jose A. Kinesioterapia en el Equino Deportivo. Curso de posgrado.UBA.